Santa Fe: Maximiliano Pullaro abrió la puerta para que las empresas chinas se involucren en la obra pública
El gobernador le pidió al embajador del país asiático que las invite a participar en las licitaciones. Infraestructura portuaria y ferroviaria, las apuntadas.
Maximiliano Pullaro aprovechó la visita del embajador de China, Wang Wei, para hacer una invitación que, de prosperar, podría cambiar las reglas de juego de todos los gobiernos provinciales. El radical le propuso al diplomático asiático que las empresas de su país empiecen a participar en las licitaciones públicas de Santa Fe.
La
invitación de Maximiliano Pullaro
Los
proyectos de Santa Fe con aroma oriental
Apuesta
audaz en materia ferroviaria
Aumentar
el comercio, el otro objetivo
La
propuesta se dio en el marco de la visita que Wei hizo a la Bota, la primera
con tono oficial del embajador. Aunque estuvo antes en territorio santafesino,
lo había hecho en ámbitos más informales.
El
representante del país oriental estuvo tres días en Santa Fe y fue recibido con
toda la pompa: Pullaro lo declaró huésped de honor y lo recibió con una
ceremonia a la altura del acontecimiento. Fue el lunes, en la Sede de Gobierno
de Rosario, donde cenaron junto a algunos funcionarios. Allí fue que el
gobernador le extendió a Wei el convite para que sea trasladado a las empresas
chinas interesadas.
En
la Casa Gris confirmaron la invitación, pero aseguraron que “Maxi se lo pide a
todos” en virtud de una obsesión que tiene el hughense: bajar el costo de la
obra pública.
De
hecho, a fin del año pasado el gobernador se jactó en una inauguración de que
su gobierno ya había bajado un 40% en promedio lo que se terminaba pagando en
las licitaciones. “Cuantas más empresas compitan, mejores precios se
consiguen”, explicaron cerca de Pullaro.
Esa
obsesión ya le ha causado algunos ruidos al gobierno con las empresas
constructoras con base en la Bota. El ejemplo más claro se dio en la licitación
por el tercer carril de la Autopista Rosario-Santa Fe, que fue ganada por una
firma que no formaba parte del elenco clásico de empresas ganadoras, pero que
ofertó un 30% menos.
Las
constructoras del sector sembraron dudas acerca de la capacidad de la ganadora
-Pose S.A.- para cumplir con la obra sin necesitar una renegociación. El
gobierno igual avanzó y le salió bien: el tercer carril se inaugura en los
próximos días, en tiempo y forma.
En
el gobierno dicen no estar pensando en proyectos en particular, pero tras un
repaso a la agenda de Wei en Santa Fe se puede intuir hacia donde pueden
apuntar los inversores orientales.
El
martes hubo una una ronda de negocios encabezada por el embajador y el
gobernador en la que participaron unas doce empresas chinas y más de treinta
firmas santafesinas. Tras ese evento, el ministro de Desarrollo Productivo,
Gustavo Puccini, dio una pista: dijo que hay interés en que las empresas chinas
conozcan “las oportunidades de inversión en infraestructura portuaria y
ferroviaria”.
En
materia portuaria, el proyecto que pica en punta es la reconstrucción del
puerto de Villa Ocampo, en el norte santafesino. No es el único al que podrían
apuntar. El miércoles por la mañana, Wei y su comitiva visitaron también el
puerto de Rosario y la zona franca de Villa Constitución, otros dos lugares con
potencial.
En
materia ferroviaria hay una iniciativa que se lleva todas las luces: se trata
del tren que la Casa Gris quiere que una Granadero Baigorria con Villa
Gobernador Gálvez, atravesando toda la costa rosarina del Río Paraná, quizás la
apuesta más audaz en términos de obra pública del gobierno.
No
escapa al análisis el hecho de que no se trata sólo de intenciones. Santa Fe
fue una de las provincias que salió al mercado internacional y consiguió US$800
millones en Wall Street que piensa utilizar en obra pública. En ese sentido, la
comitiva china tuvo también representantes de firmas vinculadas a las energías
renovables y la tecnología, otras dos áreas donde la Casa Gris tiene intereses
en crecer.
Más
allá de la cuestión de la obra pública, la visita del embajador chino estuvo
atravesada por la intención de que el comercio entre Santa Fe y el país
oriental crezca. China es el tercer socio de la Bota, luego de India y Brasil.
Por eso, en la Casa Gris se tomó como un gol la invitación a dos ferias: la
tradicional Feria de Cantón, que se realiza hace más setenta años y viene
decayendo en su importancia a manos de la otra, llamada China International
Import Expo, que fue inaugurada en 2018 y es una de las niñas mimadas del
presidente Xi Jinping, que asiste todos los años.
En
línea con ese propósito, la agenda de Wei en Santa Fe incluyó también una
reunión con el intendente Pablo Javkin, en la que se habló de profundizar el
hermanamiento existente entre las Shanghai y Rosario.
Hubo,
además, una recorrida del embajador por concesionarias rosarinas que venden
distintas marcas chinas de vehículos, el nuevo auge del mercado automotor.
No
todo fue trabajo para el diplomático: junto a su comitiva, el martes cenó en
uno de los restaurantes más atractivos de la ciudad, mientras que el miércoles
visitó el Museo del Deporte, donde se sacó una foto con la Copa del Mundo.
